Construcción, Industrial
24 julio, 2020
Del “Diseñar para Construir” al “Diseño para la Fabricación y Montaje”

Cuando hablamos de industrialización, experiencias pasadas han demostrado que los intentos de “industrializar” el proceso de construcción han fallado una y otra vez. Pero, ¿por qué?

El problema es que de forma generalizada se entiende el proceso constructivo como un proceso aislado e independiente, cuando es todo lo contrario: la construcción, propiamente dicha, es sólo un eslabón de una cadena mucho más larga de procesos y actividades interrelacionadas y unidas entre sí y, por tanto, es un error creer que sólo transformar este proceso va a ser suficiente y eficaz para paliar todos los problemas estructurales que afectan al sector.

La realidad es que no ha habido una rigurosa industrialización de todos los procesos de diseño, planificación y producción, de modo que solo veremos los frutos cuando consigamos transformar la cadena de valor de principio a fin. No sólo es suficiente con industrializar el sistema constructivo.

La industrialización de la construcción, como en cualquier otra industria, requerirá cambios drásticos en 3 ejes principales: las personas, los procesos y la tecnología. Estos 3 facilitadores de cambio e innovación están indisolublemente unidos y la transformación de uno de ellos tiene consecuencias en los otros dos.

Así que sólo una respuesta holística e integrada permitirá que lleguemos a alcanzar una construcción industrializada.

PERSONAS

Capacitación

Este nuevo modelo de industria va a requerir nuevas capacidades y habilidades. Una nueva cantera de profesionales. Debemos revertir una industria que expulsa y destruye al talento por una industria que atraiga y que genere empleo.

Los edificios se diseñarán, calcularán, gestionarán y fabricarán de forma diferente y serán necesarios nuevos profesionales con nuevas habilidades y capacidades para llevarlos a cabo.

Las nuevas tecnologías, nuevas formas de trabajar, nuevos materiales, nuevos estándares de eficiencia energética, nuevas técnicas de fabricación avanzada, reducción del uso del carbono y del agua, etc., van a requerir una mano de obra cualificada que sepa responder a los nuevos desafíos y retos a los que nos enfrentamos con nuevas habilidades digitales, técnicas y de colaboración.

El futuro de la industria requerirá profesionales con conocimientos y capacidades digitales, que puedan operar en diferentes entornos, con la capacidad de liderar y gestionar equipos complejos y diversos, tanto en la obra como en contextos de fábrica.

Los profesionales del futuro serán especialistas digitales de amplio alcance, al mismo tiempo que nuevas disciplinas y roles se incorporarán al sector como especialistas en logística, ingenieros de datos, especialistas en robótica, ensambladores, especialistas en diseño computacional, etc.

Mentalidad

La “vieja” forma de construir con un modelo “Diseñar para Construir” va a tener que dejar paso a un modelo basado en el “Diseño para la Fabricación y Montaje” o DfMA (Design for Manufacturing and Assembly). Esta nueva forma de construir va a requerir una nueva forma de pensar el proceso de diseño y de construcción.

En esencia, el DfMA es un modelo que aborda el diseño desde la optimización para el proceso de construcción y fabricación. Cómo diseñar reduciendo el número de piezas necesarias, simplificando los métodos constructivos de ensamblaje e instalación y, por tanto, reduciendo el coste y el tiempo.

Bajo DfMA la captura de valor gravita a una etapa más temprana. No sólo necesita un compromiso mucho más prematuro con el diseño sino también con el cómo se va a construir, cómo se va a fabricar. Las decisiones no se pueden posponer a etapas más tardías o incluso a esperar que se resuelvan en obra o por los propios proveedores. El diseño debe quedar “congelado”, definido y verificado antes de iniciar el proceso de fabricación.

Y este proceso de optimización requiere una retroalimentación continua para incorporar la experiencia acumulada en el propio proceso de diseño, fabricación, de todos los agentes intervinientes y no sólo por parte del equipo de diseño. Vamos a tener que desaprender muchos de los principios de diseño y gestión de los proyectos de que nos han inculcado.

PROCESOS

Colaboración

Los proyectos de construcción, cada vez más, están compuestos por mayor cantidad de actores, con roles, intereses y responsabilidades diferentes. La mayor parte de las ineficiencias del sector de la construcción se derivan de esta falta de colaboración o comunicación entre agentes intervinientes en el proceso.

Las relaciones contractuales tradicionales están definidas por acuerdos poco alineados, con una determinación de responsabilidades rígida y, sobre todo, poco incentivada a la colaboración y al trabajo en equipo.

Es un modelo en donde, paradójicamente, en vez de construir, se destruye valor, calidad y dinero.

Establecer un modelo de relación integrado con un espacio colaborativo entre agentes es un contexto indispensable para poder potencialmente crear proyectos con más valor, en menor tiempo y con un menor coste.

Los modelos tradicionales de desarrollo de proyectos (diseño- licitación-construcción) se han quedado obsoletos para responder a las nuevas necesidades del sector, dando paso a modelos colaborativos como los IPD, que permiten a todos los agentes participar desde el principio del proyecto, mejorando la coordinación, el flujo de la información y la asunción de responsabilidades.

Estos modelos, mucho más horizontales y menos jerarquizados que los tradicionales, permiten enfocarse más a resultados, utilizando las mejores habilidades de cada uno de los agentes intervinientes en cada proyecto.

Sin duda, la industrialización conllevará una nueva definición de modelos, riesgos, responsabilidades y confianza entre agentes.

Lean

La aplicación de los principios del Lean Production a la industria de la construcción, es decir, la filosofía de gestión derivada principalmente del Sistema de Producción de Toyota, y que enfatiza la maximización del valor reduciendo al mínimo los desperdicios, es un enfoque muy diferente a los métodos de construcción tradicionales.

La filosofía de Lean se basa en entender el valor desde el punto de vista del cliente. Una vez entendido ese valor, se pueden diseñar todos los procesos necesarios para entregar ese valor eliminando todo lo que es un desperdicio, a través del método más efectivo y eficiente posible.

Existen una serie de herramientas que incluyen Last Planner System (LPS), IPD, Kaizen, etc., que permiten combinarlas para llevar a cabo una gestión Lean.

La eficiencia tan necesaria para industrializar la construcción sólo se puede lograr a través de un cambio fundamental en los procesos, donde la construcción se parezca mucho más a la fabricación, y en donde el uso de materias primas se minimice, al igual que su fabricación y manipulación. Los componentes de un edificio llegarán a obra en el momento correcto, en la secuencia correcta con la información correcta. Y una vez allí, pueden ser ensamblados por menos personas.

TECNOLOGÍA

Datos

La industria de la construcción se ha caracterizado por ser extremadamente opaca y por su falta de medición, recopilación y análisis de datos y, sobre todo, por los silos de información que se han generado entre fases, procesos y los diferentes agentes, así como por la falta absoluta de la gestión de esta información.

Necesitamos convertir a la industria de la construcción en una industria basada y centrada en datos. Una industria que se beneficie de los datos en tiempo real, del análisis predictivo y su aplicación para la toma de decisiones.

Los modelos estimativos del pasado están dando paso a los modelos predictivos que son capaces de anticipar lo que necesitamos saber, de una forma mucho más precisa y que nos permiten tomar decisiones mucho más exactas.

Existen muchas fuentes y tipos de datos, pero lo importante aquí es que la construcción se convierta en un flujo continuo y colaborativo de datos entre todos los agentes. Para ello será fundamental generar plataformas digitales que faciliten la creación de estos ecosistemas abiertos que permitan capturar, procesar y actuar sobre esos datos.

Plataformas

La industria de la construcción necesita la creación de plataformas digitales y de colaboración para mejorar la planificación, el flujo de datos, la comunicación y el trabajo colaborativo. Son la piedra angular para la transformación digital y la industrialización de la construcción.

Integrar todas las fases y los agentes de los proyectos, desde el diseño, la licitación, el seguimiento de las obras, el seguimiento de las ofertas, la comunicación, etc., tendrá una ventaja competitiva única: la escalabilidad, verdadera esencia de la industrialización.

Al contrario que en la actualidad, en donde cada fase del proceso constructivo se intenta resolver con una herramienta y con unos datos específicos, la industrialización de la construcción supondrá la creación de plataformas tecnológicas y de software que estarán construidas para albergar diferentes aplicaciones para gestionar las distintas fases, recursos y datos de todo el proceso constructivo y de toda la cadena de suministro.

Industrializar la construcción pasa por la creación de plataformas tecnológicas, plataformas de datos y plataformas de componentes para el desarrollo, diseño, fabricación y montaje de edificios.

 

Lucas Galán
Director de Producto e Innovación en Neinor Homes