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Modelo Industrializado vs Modelo Tradicional

Para poder comparar un modelo de construcción frente a otro, primero tenemos que aclarar cómo es cada uno de los modelos. Partiendo de lo que conocemos veremos las diferencias y entenderemos mejor el porqué de la introducción de un modelo nuevo o diferente.

 

¿CÓMO VENIMOS CONSTRUYENDO EN LA ACTUALIDAD?

El MODELO TRADICIONAL es aquel en el que se realizan todas las tareas necesarias para materializar los elementos de un edificio en el lugar del proyecto, esto es, “in situ”.

Estas actividades son ejecutadas por personas más o menos experimentadas a través de la información y formación recibida por sus antecesores, siendo un aprendizaje generacional que tiende a generar cierta improvisación y espontaneidad.

Esto, a su vez, hace que se avance poco en los materiales a utilizar y que se mantengan las mismas técnicas de construcción.

Pero cada vez son menos estas personas experimentadas que puedan trasladar su conocimiento a otras, así como los aprendices de oficios. Todo ello repercute en la calidad del producto final entregado y en la precisión y cumplimiento de los plazos de ejecución.

Una vez manifiestas las carencias del que venimos llamando “modelo tradicional”, aclaremos lo que se entiende por un MODELO INDUSTRIALIZADO: y es que, este modo de construcción surge para paliar las deficiencias que hemos comentado. Sería el resultado de la elaboración previa, organizada, cíclica y en serie de elementos que, con un montaje ordenado y continuo, den lugar a edificios completos, atendiendo a las exigencias de mercado, normas de calidad, habitabilidad y confort, resistencia y por tanto durabilidad y, cómo no, de aspecto y funcionalidad. Tiene por tanto dos fases: una primera sería la producción en serie en fábrica, es decir, “ex situ”, y una segunda fase de montaje.

Esto absorbe las deficiencias comentadas en el modelo anterior, mejora la calidad del producto final y garantiza precisión y cumplimiento de plazos. Pero para una mejor aclaración, podemos ejemplarizarlo con unas imágenes de cómo se ejecuta el mismo elemento en uno y otro modelo de construcción en diferentes fases de un edificio.

Una vez aclarado con imágenes, podemos citar las ventajas de qué conlleva un MODELO INDUSTRIALIZADO frente a uno TRADICIONAL:

El modelo industrializado no está sometido a imprevistos, los tiempos de diseño se pueden definir de forma más temprana porque los detalles constructivos vienen definidos por el sistema elegido, lo que hace, a su vez, que el ajuste presupuestario sea más sencillo.

De cara al usuario final, entre un edificio industrializado y uno tradicional, visualmente observará pocas o ninguna diferencia y se debe huir de idea preconcebida de falta de calidad de lo prefabricado, al contrario, lo que se hace en fábrica está expuesto a un mayor control de calidad, está en un entorno controlado y es ajeno a los condicionantes climatológicos de una obra “in situ”.

Es el mercado y la situación económica y social los que están conduciendo a este modo de construir, al MODELO INDUSTRIALIZADO.

 

Francisco Nisa González
Delegado de Edificación en Avintia Construcción

La industrialización de la construcción es una apuesta firme para alcanzar la eficiencia energética

La construcción sostenible, verde y eficiente ha comenzado a ganar protagonismo y se trata de una tendencia que ha llegado para crecer y consolidarse.

La tecnología ha cambiado la manera en que se diseñan y se construyen los edificios. En lugar de construir toda la estructura in situ, la construcción industrializada permite anticiparse a la obra, desarrollando gran parte de los procesos constructivos en un entorno industrial y automatizado.

De esta manera, la industrialización de la construcción facilita la evolución de los proyectos, reduce los tiempos de entrega de los activos y mejora la productividad y rentabilidad al emplear la mecanización y la automatización. Pero, además, y esto es fundamental, la construcción industrializada favorece la eficiencia energética y la sostenibilidad de los edificios, a lo largo de todo su ciclo de vida.

Si bien las ciudades y los edificios son piezas clave para ganar la batalla al cambio climático, la industrialización de la construcción ha sido un tema desatendido en los últimos años. Es momento de enfocar nuestros esfuerzos aquí, algo que podemos hacer gracias a las tecnologías ya existentes y a las que nos esperan en un futuro próximo. Se trata de un desafío al que todos los actores de la industria deberán hacer frente.

En este artículo, profundizaremos en este tema, y ahondaremos en la prometedora área para la innovación que se está abriendo en el sector de la construcción.

LA PARADOJA ENERGÉTICA

La demanda de energía mundial ha aumentado un 50% en los últimos 25 años, y se prevé un crecimiento del 50% más en 2050. A su vez, sabemos que el 85% de las emisiones de carbono provienen del uso de la energía. En consecuencia, debemos reducir las emisiones a la mitad y mejorar la eficiencia energética, para impedir un daño significativo e irreversible al planeta y evitar una catástrofe climática y energética.

No existen dudas de que la forma más fácil, económica, rápida y rentable de adoptar la energía sostenible es poder almacenarla y consumirla de forma inteligente. Para resolver el problema del cambio climático, tenemos que transformar nuestras ciudades y edificios. Esto requiere esfuerzos masivos desde los sectores públicos y privados, pero es posible con las tecnologías existentes.

Las ciudades son el cimiento de la descarbonización global por dos principales motivos.

Primero, consumen dos tercios de la energía mundial, y generan el 70% de las emisiones de carbono. Los edificios por sí solos generan el 33% (o el 50% si se incluye la industria de la construcción y la parte superior de su cadena de valor). Y, en segundo lugar, la urbanización está creciendo exponencialmente: se estima que en 2050 el 68% de la población vivirá en áreas urbanizadas, cuando el porcentaje actual es del 55%.

A su vez, la descarbonización de las ciudades y los edificios es un proceso tremendamente complejo. Debido a la diversidad de arquetipos y la fragmentación de la industria, se podría decir que se trata de un sector difícil de adaptar a los cambios que la agenda climática requiere, especialmente, con los plazos con los que se disponen. Ahora bien, en este caso, no se trata tanto de un tema tecnológico, sino de una cuestión de ajustar la cadena de valor y la organización de los procesos del sector.

LA CARRERA HACIA LOS EDIFICIOS CON CERO EMISIONES

Según el Acuerdo de París, todos los edificios deben generar cero emisiones en 2050 durante todo su ciclo de vida. Este objetivo generará una revolución en la industria de la construcción, que necesita repensar los edificios para alcanzar un óptimo rendimiento, al tiempo que adoptan materiales que generen cero emisiones.

Optimizar el rendimiento de estos edificios con cero emisiones se basará en tres premisas principales:

    1. En primer lugar, los edificios deberán volverse ultra-eficientes. La intensidad de energía promedio se sitúa en 150 kilowattshora por metro cuadrado por año, cuando el consumo óptimo sería de 50 kWh/m2/año.
    2. En segundo lugar, los edificios deben volverse totalmente eléctricos. Los sistemas de climatización por electricidad son notablemente más eficientes que los sistemas tradicionales, y altamente competitivos, especialmente cuando se asocian al aire acondicionado.
    3. Y, en tercer lugar, los sistemas tendrán que estar preparados para basarse en la generación de energía renovable local y trabajar con fuentes de energía propias, conectadas a redes eléctricas modernas y digitalizadas, para aumentar la resiliencia total del sistema.

En resumen, la digitalización es un facilitador clave de esta transformación, ya que redefine la manera en que producimos, distribuimos y consumimos la electricidad.

INDUSTRIALIZACIÓN Y EFICIENCIA ENERGÉTICA

Ahora bien, ¿de qué modo la industrialización de la construcción puede ayudar a lograr estos objetivos de sostenibilidad?

Para responder a esta pregunta, pondremos un ejemplo muy simple e ilustrativo. Piensa en los primeros GPS para el coche que salieron al mercado. Hace relativamente pocos años, éstos se conectaban con el encendedor del vehículo. Con el tiempo, han evolucionado hasta estar integrados en el propio proceso de diseño del coche hasta llevarlo de serie.

Pues lo mismo ocurrirá con las medidas de eficiencia y sostenibilidad en edificios. Gracias a la industrialización de la construcción, desde la fase de diseño se tendrán en cuenta soluciones de eficiencia energética que irán totalmente integradas en el proyecto final, y que ayudarán a propietarios y usuarios de los edificios a lograr grandes ahorros económicos y energéticos, con una sociedad cada vez más concienciada.

La industrialización de la construcción es un gran impulso para la edificación sostenible que, como hemos visto, es esencial para lograr cumplir con los objetivos del Acuerdo de París para evitar que el incremento de la temperatura media global supere los 1,5ºC respecto a la era preindustrial y alcanzar la neutralidad de las emisiones de carbono.

UNA TRANSICIÓN NECESARIA PARA REDUCIR LAS EMISIONES DE CARBONO

La integración de los edificios inteligentes en un ambiente urbano dinámico, la electrificación del transporte público y privado, y el desarrollo de la infraestructura de carga del vehículo eléctrico serán los pilares fundamentales para alcanzar los objetivos de la agenda climática.

Es necesario que las ciudades y los edificios adopten cambios de forma inmediata para que sea posible alcanzar las metas de descarbonización, y esta debería ser la principal prioridad para los sectores públicos y privados. Es algo que debe hacerse a escala, utilizando un enfoque integrado y digitalizado.

Esta será la ruta más eficaz para alcanzar las metas de eficiencia del sector y cumplir con los objetivos de sostenibilidad necesarios para el planeta.

Ahora bien, descarbonizar las ciudades y los edificios a escala requiere que redefinamos la visión del rol que tienen para el futuro. Y estamos convencidos de que esto es posible.

 

José Luis Cabezas
Vicepresidente de Home&Distribution de Schneider Electric España

Construcción Industrializada y hormigón arquitectónico, una unión eficiente y sostenible

En la construcción tradicional el hormigón está presente principalmente en las estructuras, elemento fundamental en la sustentación y estabilidad del proyecto.

Actualmente, con la llegada de la construcción industrializada, las mejoras productivas, el desarrollo de nuevos tipos de hormigón y los nuevos procesos innovadores para el tratamiento de superficies, el hormigón arquitectónico surge como un nuevo protagonista de la arquitectura mundial.

Hasta ahora el hormigón arquitectónico llegaba a la obra en la fase de finalización del proyecto, conllevando todo el trabajo, dificultades de mano de obra e ineficiencias que esto implica. Ahora es posible realizar la construcción industrializada de un proyecto donde el hormigón arquitectónico ya es parte de las estructuras de la obra.

Ventajas:

    • La producción ser realiza en instalaciones fijas, con estricto control de la calidad.
    • Permite la producción automatizada y eficiente, ganando escala y reduciendo desperdicios.
    • Los tiempos de obra se reducen notablemente y pueden ser más controlados porque las condiciones de trabajo son reguladas, sin factores naturales que la afecten.
    • El uso eficiente de las materias primas y la energía de producción resulta en un proyecto sostenible, con reducción de emisiones y desperdicios.
    • Como resultado, todo esto lleva a una consecuente reducción de costes.

Los acabados realizados en hormigón arquitectónico tienen como características principales la alta resistencia a la abrasión y comprensión (superiores a 45 Mpa), permiten una gran variedad de colores y texturas, y posibilitan hacer realidad los más variados proyectos. Estos diseños exclusivos y elegantes son muy valorizados por el consumidor y como consecuencia valorizan la obra en todo su conjunto, aportando rentabilidad y elegancia.

Actualmente es posible lograr volumetrías, texturas y colores muy diferentes de lo hasta ahora conocido en el mercado, generando una gran oportunidad para los profesionales de la arquitectura y el diseño de crear y sorprender con proyectos únicos y con mucha personalidad.

Sostenibilidad del hormigón arquitectónico aplicado en la construcción industrializada:

Esta solución constructiva está en sintonía con las actuales necesidades de construir de forma sostenible y esto se consigue porque:

    • Los recursos y materias primas utilizadas en un ámbito industrial son perfectamente controladas permitiendo la disminución de residuos, recortes y sobras.
    • El hormigón arquitectónico posee acabados que sustituyen materiales de mayor impacto ambiental, como ser las líneas inspiradas en la madera, en el acero corten, en mármoles y granitos, y en muchos otros materiales hoy muy escasos o costosos.
    • El mantenimiento de este hormigón consume muchos menos recursos durante la vida útil del material. Ejemplo: una madera en el exterior debe recibir mantenimiento a cada 1 o 2 años y, para el hormigón, eso no será necesario.

En los últimos años podemos observar una evolución acelerada en la tecnología del hormigón, y en especial en la producción del hormigón arquitectónico que tiene como objetivo el revestimiento y el acabado de las superficies, tanto sean verticales como horizontales. En esta evolución se destaca la gran reducción en el consumo de cemento por cada metro cúbico de hormigón mediante el uso de aditivos y adiciones, las nuevas técnicas de mezclado, evolución de los estudios de granulometrías y las modernas técnicas para el curado eficiente.

Hormigón arquitectónico fotocatalítico (Denox)

El hormigón arquitectónico es posible producirlo con un tratamiento superficial fotocatalítico conocido como Denox (degradación de los NOx).

En las áreas metropolitanas el problema de la polución del aire es una de las más graves amenazas a la calidad de vida de sus habitantes. En general son los automóviles los principales causadores de esta polución la cual está compuesta principalmente por óxidos y dióxidos de nitrógeno (NOxs)

La tecnología Denox en el hormigón posibilita la reducción de hasta un 45% de estos agentes nocivos transformándolos en substancias benéficas para la Naturaleza como son los nitratos (fertilizantes). La mayor eficiencia se consigue en ambientes de gran concentración de contaminación con NOx como los grandes centros urbanos.

Colores del Hormigón Arquitectónico:

En la coloración de este hormigón se utilizan exclusivamente pigmentos inorgánicos y los más utilizados son los óxidos de hierro. Estos óxidos son los responsables por los colores que encontramos en la Naturaleza mineral. Las posibilidades de tonos van desde los amarillos, pasando por los beiges, rojos, marrones y llegando hasta el negro.

La gran ventaja de este tipo de pigmentos es su resistencia a la intemperie y a los rayos UV del sol. Los colores no van a sufrir ninguna alteración durante la vida útil del producto.

Texturas:

Las nuevas tecnologías permiten la elaboración de las texturas más diversas. Desde una superficie totalmente lisa y suave, sin ninguna imperfección, hasta acabados rústicos con estructuras fuertes, aleatorias y sin repeticiones. Y completando la gama de opciones con muchas alternativas intermedias como ser superficies tipo travertino, con agregados expuestos, con superficies pulidas, cepilladas o granalladas.

Formatos:

En la construcción industrializada podemos aplicar el hormigón arquitectónico a posteriori de la fabricación de las placas estructurales, o fabricar estas estructuras ya con los acabados arquitectónicos desde el inicio. La elección del método a utilizar dependerá de muchos factores vinculados a los procesos de producción y a los formatos elegidos.

Estos formatos van desde pequeñas piezas tipo ladrillos, hasta placas de grandes dimensiones. Y las opciones atienden todos los estilos arquitectónicos, desde lo rustico hasta lo geométrico y contemporáneo, con líneas rectas y ángulos marcados.

Algunos de estos formatos poseen gran volumetría generando efectos de luz y sombra diferentes en cada momento del día y la noche.

Un complemento indispensable, la iluminación

Todas estas características del hormigón, sus colores, formatos, volúmenes y texturas tendrán siempre una posición de destaque si se realiza una correcta iluminación.

Especialmente con las nuevas técnicas a base de led es posible realizar variados efectos que realzan y dan personalidad al proyecto, tanto en ambientes externos como internos. La profundidad, rugosidad y volumetría se ven aumentadas y ganan en elegancia y exclusividad.

Resumen

La construcción industrializada con la aplicación del hormigón arquitectónico es una opción moderna, que respeta el medio ambiente y brinda un resultado estético y técnico incomparable.

 

GABRIEL BERTOLACCI
CEO Castelatto

MONOBATH, el baño industrializado con la calidad y garantía PORCELANOSA

En la actualidad, el sector constructor-inmobiliario se enfrenta a nuevos retos derivados de las condiciones actuales del mercado. Entre ellas, la mayor exigencia en calidad se combina con plazos de entrega más cortos y una menor disponibilidad de mano de obra especializada. Ante esta situación, el desarrollo de nuevas soluciones constructivas y la aplicación de procesos industriales, como la utilización de elementos prefabricados, se convierte en una necesidad.

A pesar de los grandes avances experimentados en el sector de la construcción, hay partidas, como la construcción de cuartos de baño, que siguen ejecutándose de forma totalmente artesanal. Este sistema limita la incorporación de nuevos materiales e impide la mejora de los procesos productivos. Si analizamos cómo han sido resueltos estos problemas en otros mercados, la utilización de baños industrializados pasa a ser una opción a tener en cuenta.

PORCELANOSA responde a esta necesidad poniendo en marcha el proyecto MONOBATH. Este sistema constructivo consiste en cuartos de baño industrializados, con todos sus componentes completamente instalados, listos para ser colocados directamente sobre el forjado y ser conectados a las diferentes redes de electricidad, agua, saneamiento y ventilación. Todo ello sin mermar la calidad en los acabados ni la atención al cliente y sumando una mejora en el control y trazabilidad del proyecto. .

Este proceso de externalización, en el que la gestión de todos los oficios relacionados con la construcción de cuartos de baño se realiza fuera de la propia obra, ofrece múltiples ventajas, liberando a la dirección de obra de una importante carga de trabajo, reduciendo plazos de ejecución y asegurando fechas de entrega. Este sistema ofrece total libertad de diseño, adaptando todos los elementos del baño a las necesidades del proyecto y desarrollando soluciones técnicas tanto para producciones grandes como pequeñas. La única limitación es el tamaño máximo que admite el medio de transporte.

La estructura de los baños MONOBATH se caracteriza por su resistencia. A partir de una base de hormigón armado se construye una estructura de perfiles de acero galvanizado realizada con tecnología Steel Framing. Ésta combina fuerza y ligereza y, si el proyecto no indica lo contrario, no se considera como estructura portante.
Dada la presencia continua de agua en este tipo de espacios, la base del módulo se suministra completamente impermeabilizada, lo que, unido al revestimiento cerámico del suelo, la protege contra cualquier fuga o filtración de agua. Además, para facilitar su instalación, cada módulo se entrega montado sobre soportes de neopreno que garantizan un correcto aislamiento acústico y permiten compensar eventuales irregularidades del soporte.

Esta estructura se cubre, tanto en paredes como techo, con los paneles de yeso laminado o cemento reforzado con fibras que mejor se ajusten a las especificaciones del baño, sobre todo en lo referente a la resistencia al contacto con el agua y al aislamiento acústico. Si el proyecto así lo específica, se puede mejorar el aislamiento acústico y térmico.

MONOBATH incluye todas las instalaciones eléctricas e hidráulicas necesarias para el funcionamiento del baño e incluso, calefacción por suelo radiante. Dada su gran importancia en el funcionamiento del mismo, su ejecución se lleva a cabo según las normas exigibles y es realizada por parte de personal especializado, aplicándose los más rigurosos controles de calidad.

Por otro lado, dado que estos baños tienen que transportarse y manipularse hasta su posición final en la obra, se tiene un especial cuidado en el embalaje y protección del módulo hasta su entrega al cliente. Éste se envuelve con una lámina de polietileno y refuerza con elementos de protección. En esta línea, MONOBATH se suministra completamente cerrado, con una puerta provisional atornillada al premarco para garantizar que el baño no sufra ningún desperfecto hasta su puesta definitiva en obra.


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La puesta en servicio de todos los materiales utilizados corre a cargo de profesionales con amplia experiencia en la colocación de cerámica y complementos de baño. Así, en un espacio controlado de trabajo, utilizando solo los materiales de colocación recomendados por el fabricante y con los mejores profesionales del sector, se consiguen cuartos de baño industrializados, con gran calidad y diseño. Lo que repercute en una necesidad de servicio de post venta que se reduce, o prácticamente se elimina.

Asimismo, disponer de un solo interlocutor para una parte de la construcción, en la que intervienen tantos oficios y que juega un papel fundamental en el diseño y decoración de un edificio, es una gran ventaja que libera tiempo y energías.

El objetivo de MONOBATH es apoyar la evolución del sector de la construcción y promoción inmobiliaria con soluciones industriales que reducen plazos de entrega, ajustan costes y crean más valor para el cliente. Una apuesta de futuro para la construcción de hoy.

 

JOSE FENOLLOSA
Gerente de Butech.
Empresa de Porcelanosa Grupo

El uso de la metodología BIM en la construcción industrializada

A lo largo de la historia hemos vivido diferentes revoluciones industriales, la Primera Revolución Industrial tuvo lugar en el siglo XVIII y desencadenó en un proceso de transformación económico, social y tecnológico marcando un punto de inflexión en la historia, la producción se multiplicó al mismo tiempo que se disminuía el tiempo de producción, todo ello fue posible gracias a la sustitución de la mano de obra manual y uso de tracción animal por maquinaría impulsada y promovida por la máquina de vapor.

Comienza la mecanización de los procesos industriales.

Entre 1870 y 1914 se produce la Segunda Revolución Industrial centrada esencialmente en las nuevas fuentes de energía (el gas, petróleo y la electricidad) el transporte (avión y automóvil) y comunicación (teléfono y radio) todo ello provocó una transformación en cadena que afectó al trabajo, a la forma de organización del trabajo y hasta la política, estamos ante la primera globalización, los mercados se abren gracias a los transportes y se internacionaliza la economía y relaciones empresariales.

Gracias a la electricidad empiezan a montarse las primeras cadenas de montaje en la producción.

Todo esto forma parte del pasado, actulmente nos encontramos en un mundo mucho más tecnológico donde priman las energías renovables, el mundo de las comunicaciones, las redes digitales, el Big Data, IoT en definitiva el uso de los datos. Podriamos decir que los datos son el petroleo de nuestra Era, estamos ante la Tercera y Cuarta Revolución que van unidas casí de la mano.

Sin embargo el mundo de la construcción no avanza al mismo ritmo que el resto de las industrias, esto es muy visible en otras áreas como la comunicación, la automoción, la aeronautica donde todo avanza a pasos agigantados. Nadie se imaginaría hoy en día comprandose un coche sin aire acondicionado o un móvil sin internet, es decir…sin datos. ¿Cómo es posible entonces que la construcción siga siendo una industria basada en la mano de obra?

Esto lo resume muy bien Roger Van Oech (experto en innovación) en su frase:

“No es posible resolver los problemas de hoy con las soluciones de ayer”

La construcción podría incrementar notablemente su productividad si adquiere un estilo de producción similar a la de la industria manufacturera y hace su transición tecnológica hacia la automatización y el uso de los datos como herramienta. La Construcción 4.0 se basa en dos pilares, la industrialización de los procesos constructivos y la incorporación de tecnologías emergentes.
Precisamente en este punto es donde el BIM adquiere un papel importante dentro de la construcción industrializada como herramienta tecnológica de gestión de datos.

El BIM (Building Information Modeling), también llamado modelado de información para la edificación, es el proceso de generación y gestión de datos de un edificio durante su ciclo de vida utilizando software dinámico de modelado de edificios en tres dimensiones y en tiempo real, para disminuir la pérdida de tiempo y recursos en el diseño y la construcción.

En este punto “los datos” es donde encontramos la principal diferencia entre la forma de trabajar ya más propia del pasado, el CAD, y la metodología presente el BIM.

CAD es una herramienta de dibujo para crear geometría básica que represente el mundo real, mientras que una herramienta como Revit, dentro de la Metodología BIM se usa para crear geometría que contiene información real. Un entorno BIM implica interoperabilidad e intercambio de información que se traduce en agilidad en la gestión de procesos tan básicos como cambiar el diseño de una ventana en un edificio, el proceso en CAD implicaría la modificación en todas las vistas donde se encontrase esa ventana, plantas, alzados, etc. el proceso en BIM solo conlleva modificarla en el modelo y automáticamente se actualiza en todas las vistas. Con los datos incluidos en el modelo podemos generar tablas de planificación sobre cualquier dato que necesitemos conocer del edificio, esto con una herramienta del pasado como CAD no es posible, porque no gestiona datos, solo dibujos.

El uso de los datos en la construcción nos sirve para anticiparnos a los problemas, para coordinar diferentes disciplinas bajo un único modelo, evitando la perdida de datos y la descoordinación de las diferentes áreas. El BIM tiene el foco en el trabajo colaborativo donde pueden trabajar varias personas al mismo tiempo usando y compartiendo datos, optimizando la cadena de valor, los recursos y el flujo de información. Una vez terminada la fase de diseño el modelo se sigue alimentando de datos introduciendo la planificación y el control de costes en fase de producción. El modelo puede estar alimentado de tantos datos como sean necesarios cerrando el ciclo de vida completo del proyecto y sirviendo para el mantenimiento posterior del edificio en su fase final.

En una construcción industrializada no cabe espacio a la improvisación en obra, todo debe estar estudiado y solucionado antes de la fabricación. Los elementos llegan a la obra ya terminados.

BIM se presenta como la herramienta tecnológica que es capaz de adaptarse a las necesidades generadas en un entorno más industrial.

Es por ello que en el mundo de la construcción no se pueden seguir haciendo las cosas “como siempre se han hecho” es necesario evolucionar, avanzar y adaptarse a un mundo más tecnológico.

Dentro de la construcción industrializada el BIM no es una opción sino una necesidad.

Por eso no es de extrañar que en países donde los procesos de construcción industrializada están más extendidos la implantación de la metodología BIM está también más avanzada que en países como España.

En España la implantación del BIM se está impulsando más desde el sector público que desde el sector privado de hecho ahora mismo ya existen dos normativas que apoyan el uso de Metodología BIM en licitaciones públicas la primera de ellas la DIRECTIVA 2014/24/ UE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de febrero de 2014 que en el Artículo 22.4 establece que “Para contratos públicos de obra y concursos de proyectos, los Estados miembros podrán exigir el uso de herramientas electrónicas específicas, como herramientas de diseño electrónico de edificios o herramientas similares (haciendo alusión al uso de herramientas BIM).


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La segunda, en agosto de 2015 el Ministerio de Fomento creó la “Comisión BIM” la cual estableció una hoja de ruta que convertiría en obligatorio el uso de la tecnología BIM para las licitaciones públicas, dividiéndolo en dos fases:

1º Fase: 17 de diciembre de 2018: para Licitaciones Públicas de Edificación
2º Fase: 26 de julio de 2019: a partir de esta fecha para Licitaciones Públicas de Infraestructuras.

En el siguiente gráfico podemos ver el crecimiento en España y evolución trimestral de la inversión y número de licitaciones públicas con requisitos BIM.

Podemos concluir asegurando que la Innovación es la única ventaja competitiva realmente sostenible en el tiempo y por ello debemos apostar en el mundo de la construcción por procesos constructivos más innovadores como es la construcción industrializada y Metodologías de trabajo más avanzadas y adaptadas a los nuevos tiempos como es el BIM.

Podemos y tenemos la obligación de hacer las cosas mejor.

 

LORENA ALONSO FERNÁNDEZ

Arquitecto  de la Escuela Politécnica de Madrid. Promoción 1996

Master en Project Management año 2008

Actualmente Directora de la Oficina Técnica de estudios de Grupo Avintia.

Industrialización en el Sector de la Construcción

La industrialización de viviendas se ha erigido como un modelo de trabajo estratégico y alternativo a la promoción residencial tradicional. En el presente documento explicaremos cómo puede convertirse en una herramienta fundamental para mejorar la calidad, reducir costes, riesgos laborales, problemas medioambientales, etc.

 

El problema de la construcción tradicional

El sector de la construcción ha experimentado en los últimos años, entre otros factores, el incremento del precio de la vivienda que aunque se ha incrementado desde el 2014 no lo ha hecho al mismo ritmo que el desmesurado crecimiento del precio de la mano de obra especializada (con un incremento de 15% – 20% entre 2017 y 2019). A ello, hay que añadir que los procesos de obra de la construcción tradicional son excesivamente lentos y traen consigo una serie de problemas difíciles de controlar como pueden ser los retrasos debidos a las condiciones climatológicas, alto impacto medioambiental, riesgos laborales, etc. Por ejemplo, hoy en día muchos de los accidentes más graves en la construcción de vivienda se producen en la fase de ejecución de la obra.

Además, la tasa de productividad en el sector de la construcción en España apenas ha evolucionado en los últimos 20 años, al contrario que en otras industrias de la economía española que llevan años implementando políticas innovadoras y disruptivas para aumentar la eficiencia del sector.

España es uno de los países que menos ha invertido en innovación en materia de construcción. El gasto destinado a este propósito fue 35 veces inferior al realizado por las empresas de la industria o los servicios, y el número de empresas consideradas innovadoras fue del 5,8%, frente al 23,3% de la Industria, el 11,4% de los Servicios, y el 7,1% del Sector Primario, tal y como publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el año 2014.

Las ineficiencias que presenta el modelo tradicional y las nuevas tendencias en materia de sostenibilidad y digitalización van a provocar una auténtica revolución en el ámbito de la innovación nunca antes visto en el sector. La industrialización, la robótica y todas aquellas tecnologías que logren una mayor eficiencia en los procesos jugarán un papel muy importante en los próximos años.

 

La Industrialización

La industrialización o Building Assembly Manufacturing (BAM), que supone toda una revolución en el sector, es una técnica que consiste en ensamblar los distintos elementos constructivos que forman un sistema completo fabricado en taller, contando por tanto con toda la experiencia y todas las garantías de los diferentes componentes del proceso. Esto es algo que en una obra tradicional es imposible controlar puesto que intervienen muchos factores que son absolutamente impredecibles.

Esta técnica ofrece múltiples ventajas para los diferentes actores implicados en el proceso inmobiliario, especialmente para promotores, clientes y sociedad en general. Asimismo, contribuye a la evolución del mercado inmobiliario residencial, mejorando su productividad y calidad.

La industria ha avanzado notablemente en la producción en fábrica de viviendas, perfeccionando la técnica y el diseño final. Sin embargo, el sector todavía debe abordar el reto de la industrialización en altura, ya que la mayor parte de las prefabricaciones son de tipología unifamiliar. Metrovacesa trabaja ya en superar las 7 alturas en la edificación a través de esta técnica, lo que supone una auténtica revolución a nivel arquitectónico, de ingeniería y operativo. Será por tanto la primera gran promotora en España en construir bloques de pisos completamente industrializados con esta altura.

 

Ventajas de la Industrialización

Uno de los principales retos a los que se está enfrentando actualmente el sector inmobiliario es el incremento de los costes de construcción y las contingencias de diferente índole que afectan al desarrollo de los proyectos en el tiempo establecido.

Las principales ventajas que ofrece esta nueva forma de construcción son las siguientes:

Ahorro (en tiempo y costes)

La industrialización permite un ahorro significativo de tiempo, ya que reduce en al menos un 30% los plazos para la construcción y entrega de las viviendas y, además, permite agilizar el proceso gracias a que elimina tiempos de espera, haciendo posible atender a las distintas fases del proyecto al mismo tiempo. Por ejemplo, mientras se realizan los trabajos de cimentación y de preparación del terreno, se fabrican los paneles multicapa que conformarán las viviendas, los cuales son trasladados posteriormente a la parcela para su montaje para dar forma al proyecto arquitectónico.
Por otro lado, la industrialización permite desligar el proceso constructivo de las condiciones meteorológicas y, por ende, de los posibles contratiempos que pueden surgir en el mismo, minimizando riesgos.

El coste económico de la producción en fábrica es similar al del sistema tradicional, sin embargo, la disminución del tiempo de ejecución permite un retorno de la inversión en menor tiempo. Del mismo modo, al eliminar posibles riesgos ligados a las condiciones meteorológicas y al trabajo in situ en los terrenos, se reducen los costes ligados a estas contingencias.

-Reducción márgenes de error y sobrecostes asociados-

Sostenibilidad

La preservación del medio ambiente es uno de los grandes retos del siglo XXI y aplica a todos los sectores de actividad de una economía. En este sentido, es prioritario impulsar prácticas y procesos cada vez más sostenibles que permitan al sector inmobiliario convertirse en dinamizador de esta tendencia.

La industrialización puede convertirse en un gran aliado para afrontar todos los retos medioambientales que se presentan, ya que la construcción industrializada implica procesos de fabricación menos agresivos con el entorno, disminuye considerablemente el volumen de residuos generados y permite reducir la demanda energética, lo que facilita una mayor preservación del ecosistema.

Además, el desarrollo de nuevos sistemas constructivos en fábrica conlleva una clara reducción de la contaminación, y no sólo a nivel medioambiental, sino también en cuanto a contaminación acústica. Esto equivale a procesos más respetuosos con el entorno y la sociedad, especialmente en aquellos proyectos que se desarrollan en enclaves ya consolidados que pueden verse afectados

– Procesos de fabricación sostenibles que permiten la reutilización de los recursos empleados –

Control y eficiencia

Otra de las ventajas asociadas a esta técnica es la mejora en la eficiencia en procesos y la optimización de los recursos. Para lograr esta ventaja la construcción en fábrica se apoya en la tecnología BIM, presente en todo el proceso de desarrollo de viviendas industrializadas, que permite dotar de inteligencia a los elementos constructivos, lo que garantiza una mayor precisión y trazabilidad durante la vida útil del edificio.

-Mejora la eficiencia en los procesos y optimiza los recursos-

Flexibilidad:

El sector inmobiliario está inmerso en la búsqueda de nuevos procedimientos que mejoren la eficiencia, pero estos deben ser capaces de adaptarse con facilidad a las diversas circunstancias y necesidades que puedan surgir. En este sentido, la flexibilidad es una de las principales ventajas vinculadas a la industrialización ya que, entre ostros aspectos, permite una amplia gama de soluciones para adaptarse a las distintas necesidades de diseño.

-Adaptación al diseño y a las necesidades del cliente-

Calidad:

En los últimos años, la vivienda industrializada ha evolucionado y se ha perfeccionado notablemente con respecto a la de hace unos años, en cuanto a diseño y calidad se refiere. Este proceso de construcción permite emplear materiales de primera calidad, superando incluso a los empleados en las obras tradicionales.

-Permite ofrecer un producto excelente y único-

Innovación

La industrialización permite integrar nuevas tecnologías en las plantas de fabricación, impulsando así la innovación y el desarrollo del sector inmobiliario, uno de los más tradicionales de la economía.

-Favorece la innovación y el desarrollo del sector-

 

Conclusión

El sector de la construcción se encuentra en un momento clave y debe hacer frente a todos los problemas que genera el desarrollo de viviendas de forma tradicional.

La industrialización se ha convertido en una de las soluciones más atractivas para los promotores y el usuario final ante esta situación. Esta técnica ha evolucionado y se ha modernizado muy notablemente durante los últimos años, mejorando el diseño y calidad del proceso, reduciendo el tiempo de ejecución de los proyectos, y aumentando la seguridad tanto en el proceso de fabricación como en el cumplimiento del plan de negocio.


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Además, la fabricación en altura supone uno de los grandes retos de la industria para los próximos años. Metrovacesa mantiene una firme apuesta por este tipo de construcción que conseguirá, entre otras cosas, reducir en un 30% los plazos de obra y entrega.

Todo ello muestra la importancia de la industrialización que supondrá un beneficio para todos los actores involucrados en el proceso, lo que redundará en una mayor satisfacción del cliente.

 

ESTEFANÍA ALCARAZO
Directora de Proyectos y Sostenibilidad en Metrovacesa

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