Industrial
21 febrero, 2020
Método Just-in-Time en la construcción

La construcción industrializada está cambiando la forma en la que construimos nuestras viviendas y ciudades. La innovación y los nuevos sistemas de construcción permiten edificar de manera más eficiente gracias a los avances tecnológicos y a los sistemas racionales de producción. Sin embargo, aún hay un amplio margen de mejora en la aplicación de la construcción industrializada en nuestro país, las innovaciones tecnológicas deben ir de la mano de un cambio en la filosofía de trabajo, de tal modo que los sistemas y las formas de producción se adapten realmente a las tecnologías disponibles para sacar el máximo provecho a construcción industrializada.
El sistema Just-in-time es uno de los modelos a seguir que podría mejorar significativamente la organización de la producción, permitir a la industria seguir profundizando en su camino hacia la modernización.

Sistema Just-in-time

El sistema Just-in-time se trata de una forma de organización que persigue aumentar y mejorar la productividad de las fábricas. A pesar de ser conocido por su nombre en inglés, se desarrolló inicialmente en Japón, y su traducción en castellano es “justo a tiempo” o “en el momento oportuno”.

La filosofía sobre la que descansa el sistema es, como su propio nombre indica, la organización de la producción para conseguir que los elementos se fabriquen justo en el momento necesario, sin generar excedente, y ahorrando costes de producción y almacenamiento.
El método Just-in-time parte de una planificación detallada con tareas sucesivas para que los diferentes elementos que componen la obra, como pueden ser los paneles industrializados, lleguen en el momento oportuno para ser montados. Con este método la obra se convierte en una línea de montaje y permite reducir al máximo el acopio de materiales (stock), el desperdicio, e incluso el personal necesario. De este modo se reducen los costes de gestión y las pérdidas ocasionadas por las acciones innecesarias, ya que no se produce en función de la capacidad de la fábrica, sino en función de los pedidos pendientes.

En definitiva, se puede resumir el objetivo del Just-in-time como lograr la producción de justo lo que se requiere, cuando se necesita, con excelente calidad y sin desperdiciar recursos del sistema.

El sistema Just-in-time supone un gran cambio en la filosofía de trabajo, e incide en la construcción industrializada no sólo a través de la mejora y el control de la fabricación, sino que también implica el diseño de los productos, los recursos humanos, los sistemas de mantenimiento, la calidad de los productos, y las relaciones con los proveedores. Se trata por tanto, de un sistema que tiene un impacto global sobre la forma de funcionamiento de las empresas industrializadas.

Aplicar el Just-in-time a la construcción industrializada en nuestro país.

La construcción industrializada supone una evolución con respecto a los métodos tradicionales de construcción, y la aplicación del sistema Just-in-time le agrega aún mayores ventajas, como la reducción del tiempo de fabricación, la mejora de la calidad, una menor probabilidad de accidentes, la reducción del stock, la mejora de la rentabilidad, etc. Pero ¿es realmente aplicable un sistema desarrollado en el seno de la cultura japonesa a la construcción industrializada en nuestro país?

El sistema Just-in-time se desarrolló a través de un largo proceso de prueba y error durante más de 15 años en Japón, y aunque estuvo muy influenciado por la cultura de trabajo nipona en sus inicios, a partir de la crisis de los años 80 comenzó a ser implantado con éxito en varios países occidentales, como los Estados Unidos de América.

A pesar de que hasta entonces el modelo Just-in-time se considera irremediablemente ligado a las tradiciones culturales y sociales de Japón, finalmente quedó demostrado que su aplicación es viable de forma exitosa en países con diferentes características socio culturales, como es el caso de nuestro país.


Quizás te puede interesar:


En España existen algunas experiencias iniciales con las técnicas de producción Just-in-time, aunque su implementación de forma consolidada en la construcción industrializada implicaría un cambio en los principios y técnicas que sostienen en la actualidad los sistemas de producción. Sin embargo, la modernización y las ventajas que supone este método de organización pueden ser la clave para continuar avanzando hacia una industria de la construcción cada vez más eficiente y rentable.

Mediante un esfuerzo consciente por cambiar las formas tradicionales de organización, este método puede ser plenamente viable en las empresas de nuestro país.