Construcción, Industrial
30 enero, 2020
Industrialización en el Sector de la Construcción

La industrialización de viviendas se ha erigido como un modelo de trabajo estratégico y alternativo a la promoción residencial tradicional. En el presente documento explicaremos cómo puede convertirse en una herramienta fundamental para mejorar la calidad, reducir costes, riesgos laborales, problemas medioambientales, etc.

 

El problema de la construcción tradicional

El sector de la construcción ha experimentado en los últimos años, entre otros factores, el incremento del precio de la vivienda que aunque se ha incrementado desde el 2014 no lo ha hecho al mismo ritmo que el desmesurado crecimiento del precio de la mano de obra especializada (con un incremento de 15% – 20% entre 2017 y 2019). A ello, hay que añadir que los procesos de obra de la construcción tradicional son excesivamente lentos y traen consigo una serie de problemas difíciles de controlar como pueden ser los retrasos debidos a las condiciones climatológicas, alto impacto medioambiental, riesgos laborales, etc. Por ejemplo, hoy en día muchos de los accidentes más graves en la construcción de vivienda se producen en la fase de ejecución de la obra.

Además, la tasa de productividad en el sector de la construcción en España apenas ha evolucionado en los últimos 20 años, al contrario que en otras industrias de la economía española que llevan años implementando políticas innovadoras y disruptivas para aumentar la eficiencia del sector.

España es uno de los países que menos ha invertido en innovación en materia de construcción. El gasto destinado a este propósito fue 35 veces inferior al realizado por las empresas de la industria o los servicios, y el número de empresas consideradas innovadoras fue del 5,8%, frente al 23,3% de la Industria, el 11,4% de los Servicios, y el 7,1% del Sector Primario, tal y como publicó el Instituto Nacional de Estadística (INE) en el año 2014.

Las ineficiencias que presenta el modelo tradicional y las nuevas tendencias en materia de sostenibilidad y digitalización van a provocar una auténtica revolución en el ámbito de la innovación nunca antes visto en el sector. La industrialización, la robótica y todas aquellas tecnologías que logren una mayor eficiencia en los procesos jugarán un papel muy importante en los próximos años.

 

La Industrialización

La industrialización o Building Assembly Manufacturing (BAM), que supone toda una revolución en el sector, es una técnica que consiste en ensamblar los distintos elementos constructivos que forman un sistema completo fabricado en taller, contando por tanto con toda la experiencia y todas las garantías de los diferentes componentes del proceso. Esto es algo que en una obra tradicional es imposible controlar puesto que intervienen muchos factores que son absolutamente impredecibles.

Esta técnica ofrece múltiples ventajas para los diferentes actores implicados en el proceso inmobiliario, especialmente para promotores, clientes y sociedad en general. Asimismo, contribuye a la evolución del mercado inmobiliario residencial, mejorando su productividad y calidad.

La industria ha avanzado notablemente en la producción en fábrica de viviendas, perfeccionando la técnica y el diseño final. Sin embargo, el sector todavía debe abordar el reto de la industrialización en altura, ya que la mayor parte de las prefabricaciones son de tipología unifamiliar. Metrovacesa trabaja ya en superar las 7 alturas en la edificación a través de esta técnica, lo que supone una auténtica revolución a nivel arquitectónico, de ingeniería y operativo. Será por tanto la primera gran promotora en España en construir bloques de pisos completamente industrializados con esta altura.

 

Ventajas de la Industrialización

Uno de los principales retos a los que se está enfrentando actualmente el sector inmobiliario es el incremento de los costes de construcción y las contingencias de diferente índole que afectan al desarrollo de los proyectos en el tiempo establecido.

Las principales ventajas que ofrece esta nueva forma de construcción son las siguientes:

Ahorro (en tiempo y costes)

La industrialización permite un ahorro significativo de tiempo, ya que reduce en al menos un 30% los plazos para la construcción y entrega de las viviendas y, además, permite agilizar el proceso gracias a que elimina tiempos de espera, haciendo posible atender a las distintas fases del proyecto al mismo tiempo. Por ejemplo, mientras se realizan los trabajos de cimentación y de preparación del terreno, se fabrican los paneles multicapa que conformarán las viviendas, los cuales son trasladados posteriormente a la parcela para su montaje para dar forma al proyecto arquitectónico.
Por otro lado, la industrialización permite desligar el proceso constructivo de las condiciones meteorológicas y, por ende, de los posibles contratiempos que pueden surgir en el mismo, minimizando riesgos.

El coste económico de la producción en fábrica es similar al del sistema tradicional, sin embargo, la disminución del tiempo de ejecución permite un retorno de la inversión en menor tiempo. Del mismo modo, al eliminar posibles riesgos ligados a las condiciones meteorológicas y al trabajo in situ en los terrenos, se reducen los costes ligados a estas contingencias.

-Reducción márgenes de error y sobrecostes asociados-

Sostenibilidad

La preservación del medio ambiente es uno de los grandes retos del siglo XXI y aplica a todos los sectores de actividad de una economía. En este sentido, es prioritario impulsar prácticas y procesos cada vez más sostenibles que permitan al sector inmobiliario convertirse en dinamizador de esta tendencia.

La industrialización puede convertirse en un gran aliado para afrontar todos los retos medioambientales que se presentan, ya que la construcción industrializada implica procesos de fabricación menos agresivos con el entorno, disminuye considerablemente el volumen de residuos generados y permite reducir la demanda energética, lo que facilita una mayor preservación del ecosistema.

Además, el desarrollo de nuevos sistemas constructivos en fábrica conlleva una clara reducción de la contaminación, y no sólo a nivel medioambiental, sino también en cuanto a contaminación acústica. Esto equivale a procesos más respetuosos con el entorno y la sociedad, especialmente en aquellos proyectos que se desarrollan en enclaves ya consolidados que pueden verse afectados

– Procesos de fabricación sostenibles que permiten la reutilización de los recursos empleados –

Control y eficiencia

Otra de las ventajas asociadas a esta técnica es la mejora en la eficiencia en procesos y la optimización de los recursos. Para lograr esta ventaja la construcción en fábrica se apoya en la tecnología BIM, presente en todo el proceso de desarrollo de viviendas industrializadas, que permite dotar de inteligencia a los elementos constructivos, lo que garantiza una mayor precisión y trazabilidad durante la vida útil del edificio.

-Mejora la eficiencia en los procesos y optimiza los recursos-

Flexibilidad:

El sector inmobiliario está inmerso en la búsqueda de nuevos procedimientos que mejoren la eficiencia, pero estos deben ser capaces de adaptarse con facilidad a las diversas circunstancias y necesidades que puedan surgir. En este sentido, la flexibilidad es una de las principales ventajas vinculadas a la industrialización ya que, entre ostros aspectos, permite una amplia gama de soluciones para adaptarse a las distintas necesidades de diseño.

-Adaptación al diseño y a las necesidades del cliente-

Calidad:

En los últimos años, la vivienda industrializada ha evolucionado y se ha perfeccionado notablemente con respecto a la de hace unos años, en cuanto a diseño y calidad se refiere. Este proceso de construcción permite emplear materiales de primera calidad, superando incluso a los empleados en las obras tradicionales.

-Permite ofrecer un producto excelente y único-

Innovación

La industrialización permite integrar nuevas tecnologías en las plantas de fabricación, impulsando así la innovación y el desarrollo del sector inmobiliario, uno de los más tradicionales de la economía.

-Favorece la innovación y el desarrollo del sector-

 

Conclusión

El sector de la construcción se encuentra en un momento clave y debe hacer frente a todos los problemas que genera el desarrollo de viviendas de forma tradicional.

La industrialización se ha convertido en una de las soluciones más atractivas para los promotores y el usuario final ante esta situación. Esta técnica ha evolucionado y se ha modernizado muy notablemente durante los últimos años, mejorando el diseño y calidad del proceso, reduciendo el tiempo de ejecución de los proyectos, y aumentando la seguridad tanto en el proceso de fabricación como en el cumplimiento del plan de negocio.


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Además, la fabricación en altura supone uno de los grandes retos de la industria para los próximos años. Metrovacesa mantiene una firme apuesta por este tipo de construcción que conseguirá, entre otras cosas, reducir en un 30% los plazos de obra y entrega.

Todo ello muestra la importancia de la industrialización que supondrá un beneficio para todos los actores involucrados en el proceso, lo que redundará en una mayor satisfacción del cliente.

 

ESTEFANÍA ALCARAZO
Directora de Proyectos y Sostenibilidad en Metrovacesa