Construcción, Industrial
21 febrero, 2020
Industrialización y necesidad de vivienda de protección

En mundo cuenta con 7550 millones de habitantes, y más de la mitad de todo ellos ya viven en las ciudades. Según datos de la Organización de las Naciones Unidas, se espera que el número de habitantes en las ciudades para 2050 se duplique. La concentración de la población en las ciudades es una de las principales tendencias demográficas en todo el mundo, también en nuestro país, y supondrá inevitablemente grandes transformaciones a las que tendremos que hacer frente en las próximas décadas.

El crecimiento y la concentración demográfica en las zonas urbanas plantea varios desafíos de sostenibilidad relacionados con el medio ambiente, la alimentación, la sanidad, el trabajo, y sobre todo con la vivienda y los servicios dotacionales. Estos desafíos a pesar de la complejidad que conllevan, suponen también un gran nicho de oportunidades, y pueden convertirse en una herramienta crítica para el desarrollo sostenible, si se gestiona de la manera adecuada.

La construcción de viviendas sostenibles que permitan alojar a los flujos migratorios que continuamente reciben las ciudades, es una de las principales necesidades latentes. Para alcanzar una solución, será necesaria la disposición de suelo finalista por parte de las administraciones públicas, mediante planes de vivienda social. Pero también será necesario un sistema de construcción ágil, eficiente y sostenible, como la construcción industrializada, que permita edificar el número de viviendas sociales necesarias.

La construcción industrializada para un futuro sostenible

La construcción industrializada es la evolución de los procesos de construcción hacia un modelo más racional, económico y sostenible. La utilización de nuevos materiales, y las posibilidades que ofrecen estos procesos son claves para los retos demográficos del futuro, ya que nos permitirán disponer de viviendas sostenibles y de calidad, de una manera rápida.

La fabricación de piezas, paneles, módulos, y otros elementos de construcción de una manera industrial permiten reducir los tiempos de ejecución de las obras en más de un 50% con respecto a la construcción tradicional. Esta aceleración del proceso, en cambio, no repercute en la calidad de las construcciones. Al contrario, los procesos industriales cuentan con un control de calidad minucioso, y los márgenes de error quedan reducidos al mínimo, por lo que la calidad de las viviendas industrializadas es mayor que la de las viviendas tradicionales construidas con los mismos materiales.

En cuanto a la sostenibilidad y el impacto ambiental, la construcción industrializada permite mejorar las condiciones en varios aspectos. La generación de residuos es mucho menor en los procesos industriales, los residuos reciben un mejor tratamiento, y el aprovechamiento de los materiales es mayor. Además, los desplazamientos también se reducen, y en consecuencia ocurre lo mismo con el gasto energético. La construcción industrializada permite incorporar la eficiencia energética de forma natural en las construcciones, implementando sistemas de aislamiento y energías renovables en los edificios, que los convierten en viviendas sostenibles.

Por lo tanto, además de reducir los plazos, la construcción industrializada permitirá contar con viviendas sostenibles, y modernas, otro de los retos de las nuevas administraciones.

Smart Cities para afrontar los retos

Los procesos de urbanización pueden convertirse así en un factor clave para lograr un desarrollo sostenible, gracias a los nuevos procesos de construcción industrializada que permiten planificar, diseñar, y desarrollar las ciudades de una manera mucho más eficiente y ecológica. Estas nuevas formas de construir facilitan además la integración de las nuevas tecnologías, permitiendo convertir a las Smart Cities en ciudades realmente inteligentes desde el corazón de cada uno de sus edificios, tanto si son parte de un centro de negocios como si pertenecen al parque de vivienda social. Así, se abre la puerta a innovaciones que repercutirán no solo en la calidad de vida de los residentes, sino que tendrán un impacto positivo sobre todos los aspectos de la ordenación urbana, mejorando la movilidad y las comunicaciones mediante las nuevas tecnologías y el Internet de las cosas. Las Smart Cities serán inteligentes desde sus cimientos.


Quizás te puede interesar:


Las posibilidades de mejora son infinitas, la construcción industrializada supone una herramienta aventajada para poder implementar esas mejoras ajustándose a las exigencias de plazos, economía, e impacto ambiental que requiere el futuro. La necesidad de construir viviendas sociales y viviendas sostenibles será cada vez mayor, pero afortunadamente la tecnología cuenta con procesos capaces de dar respuesta a esas necesidades.

Las ciudades tendrán que continuar siendo el motor de la innovación para lograr un impacto duradero en las comunidades, que garantice que “nadie y ningún lugar” se quede atrás. La vivienda social de alta calidad y edificada mediante la construcción industrializada se perfila como indispensable para alcanzar los Objetivos de Desarrollo Sostenible para el milenio, y el bienestar global en las ciudades.