Industrial
21 agosto, 2019
La industrialización como motor de cambio en el nuevo paradigma de la construcción

La innovación en la construcción

La innovación en la construcción va estrechamente ligada a diferentes herramientas, sistemas y disciplinas que, de forma progresiva, están permitiendo al sector adoptar un nuevo rumbo en un contexto donde la digitalización y la sostenibilidad están adquiriendo cada vez un mayor protagonismo a lo largo de todo el ciclo constructivo.

Una de las máximas manifestaciones de ambos factores, que está haciendo saltar por los aires todos los parámetros hasta ahora establecidos y que se está convirtiendo en una tendencia cada vez más adoptada por los principales actores del mercado constructor-inmobiliario en nuestro país, es, sin duda alguna, la industrialización.

Offsite. En fábrica. Modular. En seco. Diferentes formas de denominar a la construcción industrializada, pero todas ellas igualmente válidas para referirse al sistema constructivo que dominará el futuro y que ha llegado para quedarse.

Y es que la edificación industrializada se presenta como motor de cambio, como una alternativa en el actual paradigma de la construcción. Aunque bien es cierto que aún quedan muchos años por delante de convivencia de este tipo de sistemas con los más tradicionales a pie de obra, lo que es innegable es que ha marcado un antes y un después, dando comienzo a una nueva era donde la rapidez, la rentabilidad, la flexibilidad, la sostenibilidad, la seguridad y los altos estándares de calidad han adquirido el protagonismo.

Una forma de entender mejor la construcción industrializada está en identificar los puntos en los que se diferencia del modelo más tradicional. En el sistema offsite se entiende la construcción de un edificio a partir de una serie de paneles prefabricados con un núcleo portante de hormigón armado para, una vez en obra, ensamblarlos entre sí y conformar el volumen arquitectónico a través de los diferentes espacios. Aquellos sistemas más avanzados, como los impulsados por Grupo Avintia, dan un paso más al ser paneles compuestos por una serie de capas que ya incorporan desde su etapa de fabricación las instalaciones o los acabados, así como las prestaciones térmicas y acústicas que cualificarán los espacios

Respecto a los plazos, la construcción industrializada permite una reducción de estos cercana al 30% respecto al sistema tradicional, teniendo en cuenta que los elementos que componen la vivienda se realizan en fábrica, limitando a pie de obra el ensamble de los distintos paneles, eliminando a su vez el tiempo de fraguado de obra o reduciendo el impacto que podrían tener las inclemencias meteorológicas durante la fabricación. Puntos que también inciden directamente en la seguridad durante la ejecución, ya que se reducen considerablemente los accidentes a pie de obra al realizarse la mayor parte del proceso constructivo en fábrica.

La flexibilidad también juega un papel importante ya que la industrialización permite una mayor adaptabilidad al diseño arquitectónico, dando lugar a proyectos únicos, exclusivos, totalmente personalizados y adaptables a las necesidades y particularidades de sus futuros propietarios.


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Asimismo, a nivel de negocio, la rentabilidad es mayor por varios factores. Por un lado, el empleo de tecnología BIM nos permite diseñar con una mayor precisión y hacer una trazabilidad completa del proyecto en su conjunto y de sus diferentes elementos en particular, con la consiguiente eliminación de posibles sobrecostes derivados de la improvisación y los márgenes de error. En líneas generales, podríamos decir que actualmente contamos con un marco tecnológico que hace unos años no existía, algo que debemos aprovechar para evolucionar el concepto de construcción tradicional.

Por último, pero no menos importante, destaca el compromiso con el entorno que tiene este tipo de construcciones al tratarse de una edificación más ecológica y menos agresiva con el medio ambiente que una construcción tradicional. Dado que se avecina 2020, el año a partir del que los edificios deberán tener un consumo casi nulo, pronto dedicaremos un post para tratar el reto que plantea la sostenibilidad en el sector de la construcción.